La noche ha estado despierta en mí sin yo saberlo
-Qué ingratitud tan estrellada
como hoja de esmeril antes de pulir las uñas de la sombra-
La noche cae en la vereda
y recurre
al tacto de los amantes efímeros
como un montón de sombra
amontonada
en la
esquina de un barrio cualquiera
Ya no
vienes a mi noche
Qué hogar
tan diminuto labró su voz
Qué dureza en la espalda
Tanto frío
Tanto que importan pocas cosas
ahora mismo.
Sigo mi
sueño
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