Hemos llegado a la luz desde el reino del invierno
Otra vez
acaba una estación
y las verdes
alas vuelven a nacer en los árboles
Qué
bendición tan grande el cambio
A aunque
yo he de extrañar el invierno
su forma
de ser entre las ramas desnudas
Hay algo
negro allí justo en el paso del aire
en la
respuesta de su voz ante la risa de los pájaros
Otra
vez dejé pasar una estación sin cambiar demasiado
En el
espejo se refleja una visión tibia
que me
acompaña hace ya varios años.
Quizá esté
errado en mi manera de ver el verano
o el
invierno cuando pasan dentro de mi casa
Quizá
ya no sea posible cambiar la despedida
Todo cambia aún en la profundidad de la quietud.